martes, 31 de mayo de 2011

Cuando siento que mis sentimientos se derriten, que las emociones se estrellan contra el piso con cada gota que cae, me doy cuenta de que algo adentro mío, no está funcionando bien.

Solo trato de pensar en que es lo que anda mal. Quiero darme cuenta cual es el tornillo flojo, para ajustarlo antes de que salte y desajuste mi sistema.

Muchas veces pienso que voy a poder sostenerlo todo por el resto de mis días, pero se, que es como un reloj de arena, grano tras grano. Y cuando acaben de caer, no voy a tener más momentos de los cuales mentalizarme en disfrutar.

Tal vez pensar tanto en eso, me hace creer que se va a terminar.

Pero son mayores las horas que uso para pensar en mi futuro. Nuestro futuro. Deliro con cada detalle. Y puedo asegurar que son los mejores momentos del día.

Solo escuchar una canción bonita me hace recordar en lo hermosa que es su cara cuando duerme.

De lo mucho que me tranquiliza su presencia. De cuanto extraño su contacto al acostarme en algún lugar donde se que ah estado. Eso y muchas cosas más son las que siento cuando escucho una simple melodía.

Y me pongo a pensar, en como soy capaz de creer en algún momento que mis sentimientos se ponen al revés. Como es que llego a creer esas cosas, esas malas pasadas de mis estados de ánimos.

Lo que tengo claro en todo momento, es que amo con locura. Y eso va a ser eterno.

viernes, 6 de mayo de 2011

Cuéntame que hay adentro de tu cabeza, cuando tus palabras me resultan tan confusas y me marean. Solo quiero saber que es lo que se te cruza por la mente, por tu consciente.

Quiero solo un simple respuesta.