Siento tu contacto en mi labio.
Aspiro tu humo y mi imaginación
ya no tiene control.
Mi cabeza se habré en dos y de
ella salen mundos sin fronteras.
Eres la inspiración para el alma,
la compañera de noches sin sentido.
Sacaste a la luz horas de poesía
ocultas por la envidia del alma
consciente, encadenada a la realidad,
sin poder dejarse llevar,
sin esa dosis de humo dulzón
.
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Manis